Una cajita de música, de esas antiguas que funcionan a cuerda con cajones, puertitas y una tapa que al abrirse devela una bailarina girando.
En este caso la cajita es también un edificio, donde vive una bailarina en cada apartamento, así como también en el hall y el subsuelo. Se le da cuerda a la cajita y vemos su funcionamiento mecánico, de giros perfectamente coordinados con la música, siempre impecablemente igual. En Cuando se acaba la cuerda se devela la vida cotidiana de estos seres y cómo van surgiendo relacionamientos a través de paredes, pisos y techos, lo cual lleva a romper con el orden intrínseco de la cajita y a la revelación de sus misterios.
Apto mayores de 12 años